Introducción
Las tecnologías de información y comunicación (TIC´s) son hoy más que nunca herramientas indispensables para cualquier nación sobre todo para aquellas en vías de desarrollo, pues influyen en el progreso de diferentes sectores de la realidad como el militar, económico, de la salud y lo social y educación; en esta última son incorporadas de modo experimental, ya que la investigación para la creación o invención se da primero en el ramo militar y de ahí se extiende a otros sectores, un ejemplo de esto sería la Internet o en su época los libros. La integración en aula de esta innovación ha estado a cargo de los instructores (profesores, catedráticos, maestros, institutrices, monjes), quienes han modificado y adecuado dichos instrumentos o artefactos en su vida académica. Por otro lado existen contribuciones desde distintas disciplinas como la tecnología, psicología, pedagogía, sociología y la filosofía que han dotado a la didáctica de estrategias instruccionales capaces de utilizar diferentes instrumentos para potencializar el proceso de enseñanza-aprendizaje, muy a pesar de que en el sistema educativo nacional existe un pobre curriculum que forme profesionales capaces de incorporar estas nuevas tecnologías a su práctica docente; y mucho menos que se promuevan especialistas en el diseño, desarrollo y elaboración de nuevos productos o materiales educativos (ANUIES, 2006, 2007). Bajo este panorama, es sencillo entender cómo las modas, el sentido de urgencia y las políticas emergentes promueven el surgimiento de oportunistas que abren despachos de tecnologías educativas, evaluación educativa para elaborar diseño instruccional, pese a no tener la formación y preparación necesaria.
En nuestros días ha aparecido una nueva profesión en diferentes partes del mundo que está tomando fuerza, se llama diseño instruccional, la cuál tiene sus bases en la investigación en tecnología educativa. Esta nueva profesión se esta posicionando, ya que en las bolsas de trabajo constantemente se publican vacantes con este perfil, para los futuros diseñadores instruccionales es importante que tengan en cuenta que no solamente se necesita tener una sólida formación en las ciencias del aprendizaje y tecnología educativa, si no que para dar coherencia a su formación es necesario que se apeguen a un comportamiento ético en su práctica profesional, ya que los diseños que elaborarán serán utilizados con seres humanos y por ello deben de intentar comprender tanto intelectualmente como humanamente el fenómeno de estudio (Morín, 1999).
El diseño instruccional
Según Morales (2005), el diseñador instruccional (DI) es el especialista en metodologías, procesos, estrategias y aplicación de diferentes métodos que deben ser considerados durante la fase de diseño de un curso o programa en línea. Este diseñador actúa como consultor, diseñador, arquitecto y, muchas veces, como consejero al momento de adoptar y poner en práctica las técnicas necesarias para la integración de la tecnologías al aprendizaje de los estudiantes. El DI parte de principios de teorías conductistas, cognositivistas y constructivistas para generar modelos de diseño, los cuáles incorporan las tecnologías de información y comunicación a las necesidades de aprendizaje de los usuarios, esto partiendo de una fase inicial, “Análisis”, a una final, “Evaluación” (Mergel, 1998., Dick, Carey & Carey, 1999). Por su importancia en el proceso de enseñanza aprendizaje y por la finalidad de su producto (facilitar el aprendizaje de los seres humanos), el DI debe mostrar seriedad, profesionalismo y un comportamiento ético en su labor, por ello evitará ante todo el plagio, los fraudes y la deshonestidad en su trabajo (Rojas, 1992).
No obstante en su ejercicio profesional el DI deberá librar obstáculos para comprender su objeto de estudio como por ejemplo; la polisemia, la ignorancia de los ritos, la ignorancia de los valores de otras culturas, imperativos éticos, imperativos de venganza, imperativos de ley, cosmología y la incomprensión de una estructura mental a otra (Morin, 1999). Por ello, para comprender el entorno de los futuros diseñadores instruccionales es necesario comprender las vías intelectuales y éticas.
Con base en The International Board of Standards for Training (2006), la mayoría de los futuros diseñadores instruccionales no saben cuál debe ser su comportamiento y desconocen la existencia de algún código de ética, por ello la importancia de que como diseñadores no sólo nos eduquemos para comprender las teorías del aprendizaje o cualquier disciplina, sino que también nos eduquemos para la comprensión humana (Morín, 1999).
La mayoría de los diseñadores instruccionales trabajamos con otros colegas, convivimos y nos comunicamos con ellos todos los días, sin embargo, esto no implica que realmente comprendamos el entorno en dónde estamos; simplemente estamos ahí y de una manera estática e inmóvil vemos pasar el tiempo y la vida sin realmente comprender lo que nos rodea, esto puede ser una gran área de oportunidad, porque como futuros diseñadores instruccionales debemos estar atentos a todo lo que nos rodea y no sólo ver qué pasa sino observar detalladamente.
Código de ética
Con base a lo anterior revisaremos el siguiente código de ética para los futuros diseñadores instruccionales de la IBSTPI (2006) , la cuál lo divide en tres grandes secciones: la primera trata de las responsabilidades, la segunda sobre las reglas sociales y la tercera aborda la práctica.
Las normas que se desprenden sobre las responsabilidades son las siguientes: a ) Proporcionar de forma eficiente, eficaz, viable y rentable soluciones a problemas del cliente, b) mejorar sistemáticamente el rendimiento humano de manera valida y adecuada a los objetivos individuales o de la organización, c) facilitar los logros individuales, d) ayudar a los clientes a tomar decisiones, e) informar de violaciones éticas en conflictos e intereses y f) educar a los clientes en materia de diseño instruccional. De acuerdo con Morín (1999), comprender incluye necesariamente un proceso de empatía, de identificación y de proyección. Siempre intersubjetiva, la comprensión necesita apertura, simpatía, generosidad, es decir comprender de una manera intelectual y humana, por labor el futuro diseñador instruccional debe comprender una serie de fenómenos y procesos que derivan de diversa disciplinas y que se plasmará en un artefacto producto de su invención, el cuál tendrá una repercusión en la comunidad destino, qué valorará las ventajas y desventajas de utilizarlo y anexarlo a su cultura; también es importante que rompa con cualquier obstáculo intelectual, por ejemplo con la indiferencia, el egocentrismo, el etnocentrismo y el sociocentrismo, cuya característica común es considerarse el centro del mundo y considerar como secundario e insignificante u hostil todo lo extraño o ajeno a él. Cuántas veces en nuestra vida diaria menospreciamos y consideramos de segunda mano los comentarios de nuestros colegas, amigos, familiares o clientes ante la solución a un problema o el diseño de un objeto; actitud que nos detiene y no nos deja ayudar y extender nuestra comprensión sobre nuestra visión del mundo; en este sentido es pertinente preguntarnos, cuáles serán nuestros temores a lo nuevo o a la opinión de otros o por qué las etiquetas o los títulos nos conduce a percibir de manera peyorativa las palabras o actos de los demás, por que nos aferramos muchas veces a un modo de pensar dominante, reductor y simplificador. Debemos ser responsables de nuestros actos como profesionales para contribuir a una sociedad más justa y libres de engaño.
La segunda sección es sobre las reglas sociales: a) apoyo humano, socialmente responsable, sobre los objetivos y actividades para las personas y las organizaciones, b) tomar decisiones morales sobre la base de las posiciones éticos y morales de la sociedad, c) considerar el impacto de las intervenciones previstas a los individuos, organizaciones y la sociedad en su conjunto. Resulta poco estratégico olvidar que vivimos en una sociedad y en consecuencia olvidamos que interactuamos con otros individuos y objetos por muy diversas vías, con base a lo anterior y dado que nuestros artefactos impactarán en una comunidad, éstos tienen una finalidad que va más allá de un aspecto lucrativo o remunerado, al respecto es importante retomar lo que nos menciona Morín (1999) sobre la ética de la comprensión, en dónde nos pide argumentar y refutar en vez de excomulgar y anatematiza pues la compresión no acusa ni excusa, esto es cuando no estemos de acuerdo con las demandas de nuestros futuros clientes siempre el dialogo será de gran ayuda.
La tercera sección la más importante para el futuro DI radica en los derechos: a) proteger la intimidad, la sinceridad y la confidencialidad del clientes y colegas, b) mostrar respeto por los derechos de autor y la propiedad intelectual, c) no usar indebidamente la información personal del cliente o colega, d) no presentar trabajos de otros colegas como si fueran nuestros, e) no hacer afirmaciones falsas sobre otras personas, f) no discriminar injustamente en acciones relacionadas con la contratación y retención. Estas normas están sustentas en dos derechos humanos indispensables, el primero tienen que ver con la formación, dado que quien experimente, investigue o diseñe deberá ser una persona científicamente competente, por lo que se les exigirá el máximo grado de experiencia y cuidado en todas las fases del experimento por parte de los que lo realicen o encarguen (Código de Nuremberg, 1946), es decir el diseñador deberá de prepararse formalmente tanto para diseñar como para asesorar al cliente. Reitero, se trabaja para diseñar artefactos que faciliten el aprendizaje a seres humanos con la tecnología disponible. Solamente basta hacer un somero análisis a la realidad del DI para descubrir que lamentable que no se cumpla con este derecho y que los despachos contraten a gente sin experiencia, sin convicción y sin el estado de arte necesario para asumir una responsabilidad humana de estas dimensiones; el segundo derecho es que el DI tendrán que evitar en sus investigaciones que nadie sea objeto de injerencias arbitrarias en su vida privada, su familia, su domicilio o su correspondencia, ni de ataques a su honra o a su reputación, ya que toda persona tiene derecho a la protección de la ley contra tales injerencias o ataques (Artículo 12 de la Declaración Internacional de los Derechos Humanos 1948), desgraciadamente este es uno de las que más se viola, ya que por ignorancia o por falta de profesionalismo, tanto los estudiantes como los investigadores no citan ni otorgan ningún crédito en sus trabajos a los autores intelectuales, al contrario engañan y ponen como suyo el producto de investigación de otros, modifican resultados entorno a un lucro personal o institucional, lo que contribuye a una deshumanización de la sociedad y a un delito.
Finalmente dentro de este código ético se encuentra lo relacionado sobre la práctica: a) ser honesto y justo en todas las fases del trabajo, b) compartir habilidades y conocimientos con otros profesionales, d) reconocer las contribuciones de los demás, e) ayuda y apoyo de los colegas, f) comprometerse en tiempo y esfuerzo al desarrollo de la profesión, g) retirarse de los clientes que no actúan éticamente, o cuando existe un conflicto de interés. De acuerdo con Morín (1999), la conciencia de la complejidad humana implica ser honestos y unidos con nuestros semejantes y con uno mismo, así como tener una convicción y tolerancia sobre la acción del trabajo día con día. No obstante, al ser un trabajo de moda, las prácticas antiéticas son cosas de todos los días, ya que no es un secreto que las instituciones y despachos que alardean de ofrecer un diseño instruccional exitoso cometen actos ilícitos dotados de una gran mediocridad, tanto por sus diseñadores como por sus dueños, este tipo de engaño se vuelve un acto común, lo cuál implica crear artefactos al vapor poco confiables, de mala calidad y diseño, por parte de DI improvisados y sin formación adecuada, el daño de estas acciones no se ve a corto plazo, pero a largo plazo se refleja en los usuarios de estos productos: los estudiantes y por lo tanto en el sistema educativo o productivo.
En resumen considero que este código de ética contribuyen a proteger las ideas, opiniones, horas de trabajo, respeto y valores universales, tanto de los diseñadores instruccionales como de su población destino, que está compuesta ante todo por seres humanos, ya que la educación empieza con el nacimiento y termina con la muerte.
Conclusión.
Como se habrán dado cuenta el ser DI es multifactorial, con sólo declarar que uno es no basta, así que respetar los valores universales tanto en la práctica profesional como en la vida cotidiana será de gran apoyo para una vida democrática, la cual supone y alimenta la diversidad de los intereses así como la diversidad de las ideas (Morín, 1999). Espero que para los futuros DI este ensayo sea parte de un intento que promueva la reflexión en cómo nos comportamos dentro de nuestro entorno, con nuestros colegas, que sea un pequeño esfuerzo en la calidad de los artefactos que diseñemos, que valoremos y respetemos a nuestros clientes como esperamos que ellos nos respeten, que estemos abiertos a la crítica constructiva, que no nos cerremos en nuestra burbuja, en nuestra empresa y en nuestro ego, demos un paso más para contribuir con nuestra aportación a una mejor sociedad y nación. Finalmente que este comportamiento ético lo repliquemos para todas las áreas de nuestra vida en especial a la familia.
Referencias bibliográficas
Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (2007). Catálogos de carreras de licenciatura en universidades e institutos tecnológicos 2007. ANUIES. Recuperado el 2 de Febrero de 2009 de:
http://www.anuies.mx/servicios/c_licenciatura/index2.php
Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (2006). Catálogos de posgrado de universidades e institutos tecnológicos 2006. ANUIES. Recuperado el 2 de Febrero de 2009 de:
http://www.anuies.mx/servicios/c_licenciatura/index2.php
Código de Nuremberg (1946).Código de Nuremberg 1946. Fundación Dr. Antonio Esteve. Recuperado el 4 de febrero de 2009 de;
http://www.esteve.org/FEsteve/content/publicaciones/docInteres/1074785709.67/1074785770.97/esdoc.pdf
Declaración internacional de los derechos humanos (1948). Articulo 12. Recuperado el 3 de Febrero de 2009 de: http://www.un.org/spanish/aboutun/hrights.htm
Dick, W., Carey, L. & Carey, J (1999). The Systematic Design of Instruction. Recuperado el 2 de Febrero de 2009 de:
http://www.ou.nl/Docs/Faculteiten/OW/O22411_the%20systematic%20design%20of%20instruction.pdf.
International Board of Standards for Training(2006). Competencies and Standards for Instructional Design and Educational Technology. Discussion Paper for ITFORUM. Recuperado el 4 de febrero de 2009 de: http://www.ibstpi.org/
Mergel, B (1998). Diseño instruccional y teoría del aprendizaje. Ensayo Universidad de Saskatchewan. Recuperado el 4 de Febrero de 2009 de:
http://www.usask.ca/education/coursework/802papers/mergel/espanol.pdf
Morales, C (2004). La importancia del diseñador instruccional de cursos en línea. Center for Instructional and Technological Innovation. Recuperado el 1 de Febrero de 2009 de:
http://www.pangea.org/dim/revistaDIM3/Articulos/CMorales.pdf
Morín, E. (1999). Los siete saberes necesarios para la educación del futuro. UNESCO, Librería El Correo de la UNESCO.
Rojas, Soriano, Raúl (1992) Formación de investigadores educativos. México: Plaza y Valdés.
Las tecnologías de información y comunicación (TIC´s) son hoy más que nunca herramientas indispensables para cualquier nación sobre todo para aquellas en vías de desarrollo, pues influyen en el progreso de diferentes sectores de la realidad como el militar, económico, de la salud y lo social y educación; en esta última son incorporadas de modo experimental, ya que la investigación para la creación o invención se da primero en el ramo militar y de ahí se extiende a otros sectores, un ejemplo de esto sería la Internet o en su época los libros. La integración en aula de esta innovación ha estado a cargo de los instructores (profesores, catedráticos, maestros, institutrices, monjes), quienes han modificado y adecuado dichos instrumentos o artefactos en su vida académica. Por otro lado existen contribuciones desde distintas disciplinas como la tecnología, psicología, pedagogía, sociología y la filosofía que han dotado a la didáctica de estrategias instruccionales capaces de utilizar diferentes instrumentos para potencializar el proceso de enseñanza-aprendizaje, muy a pesar de que en el sistema educativo nacional existe un pobre curriculum que forme profesionales capaces de incorporar estas nuevas tecnologías a su práctica docente; y mucho menos que se promuevan especialistas en el diseño, desarrollo y elaboración de nuevos productos o materiales educativos (ANUIES, 2006, 2007). Bajo este panorama, es sencillo entender cómo las modas, el sentido de urgencia y las políticas emergentes promueven el surgimiento de oportunistas que abren despachos de tecnologías educativas, evaluación educativa para elaborar diseño instruccional, pese a no tener la formación y preparación necesaria.
En nuestros días ha aparecido una nueva profesión en diferentes partes del mundo que está tomando fuerza, se llama diseño instruccional, la cuál tiene sus bases en la investigación en tecnología educativa. Esta nueva profesión se esta posicionando, ya que en las bolsas de trabajo constantemente se publican vacantes con este perfil, para los futuros diseñadores instruccionales es importante que tengan en cuenta que no solamente se necesita tener una sólida formación en las ciencias del aprendizaje y tecnología educativa, si no que para dar coherencia a su formación es necesario que se apeguen a un comportamiento ético en su práctica profesional, ya que los diseños que elaborarán serán utilizados con seres humanos y por ello deben de intentar comprender tanto intelectualmente como humanamente el fenómeno de estudio (Morín, 1999).
El diseño instruccional
Según Morales (2005), el diseñador instruccional (DI) es el especialista en metodologías, procesos, estrategias y aplicación de diferentes métodos que deben ser considerados durante la fase de diseño de un curso o programa en línea. Este diseñador actúa como consultor, diseñador, arquitecto y, muchas veces, como consejero al momento de adoptar y poner en práctica las técnicas necesarias para la integración de la tecnologías al aprendizaje de los estudiantes. El DI parte de principios de teorías conductistas, cognositivistas y constructivistas para generar modelos de diseño, los cuáles incorporan las tecnologías de información y comunicación a las necesidades de aprendizaje de los usuarios, esto partiendo de una fase inicial, “Análisis”, a una final, “Evaluación” (Mergel, 1998., Dick, Carey & Carey, 1999). Por su importancia en el proceso de enseñanza aprendizaje y por la finalidad de su producto (facilitar el aprendizaje de los seres humanos), el DI debe mostrar seriedad, profesionalismo y un comportamiento ético en su labor, por ello evitará ante todo el plagio, los fraudes y la deshonestidad en su trabajo (Rojas, 1992).
No obstante en su ejercicio profesional el DI deberá librar obstáculos para comprender su objeto de estudio como por ejemplo; la polisemia, la ignorancia de los ritos, la ignorancia de los valores de otras culturas, imperativos éticos, imperativos de venganza, imperativos de ley, cosmología y la incomprensión de una estructura mental a otra (Morin, 1999). Por ello, para comprender el entorno de los futuros diseñadores instruccionales es necesario comprender las vías intelectuales y éticas.
Con base en The International Board of Standards for Training (2006), la mayoría de los futuros diseñadores instruccionales no saben cuál debe ser su comportamiento y desconocen la existencia de algún código de ética, por ello la importancia de que como diseñadores no sólo nos eduquemos para comprender las teorías del aprendizaje o cualquier disciplina, sino que también nos eduquemos para la comprensión humana (Morín, 1999).
La mayoría de los diseñadores instruccionales trabajamos con otros colegas, convivimos y nos comunicamos con ellos todos los días, sin embargo, esto no implica que realmente comprendamos el entorno en dónde estamos; simplemente estamos ahí y de una manera estática e inmóvil vemos pasar el tiempo y la vida sin realmente comprender lo que nos rodea, esto puede ser una gran área de oportunidad, porque como futuros diseñadores instruccionales debemos estar atentos a todo lo que nos rodea y no sólo ver qué pasa sino observar detalladamente.
Código de ética
Con base a lo anterior revisaremos el siguiente código de ética para los futuros diseñadores instruccionales de la IBSTPI (2006) , la cuál lo divide en tres grandes secciones: la primera trata de las responsabilidades, la segunda sobre las reglas sociales y la tercera aborda la práctica.
Las normas que se desprenden sobre las responsabilidades son las siguientes: a ) Proporcionar de forma eficiente, eficaz, viable y rentable soluciones a problemas del cliente, b) mejorar sistemáticamente el rendimiento humano de manera valida y adecuada a los objetivos individuales o de la organización, c) facilitar los logros individuales, d) ayudar a los clientes a tomar decisiones, e) informar de violaciones éticas en conflictos e intereses y f) educar a los clientes en materia de diseño instruccional. De acuerdo con Morín (1999), comprender incluye necesariamente un proceso de empatía, de identificación y de proyección. Siempre intersubjetiva, la comprensión necesita apertura, simpatía, generosidad, es decir comprender de una manera intelectual y humana, por labor el futuro diseñador instruccional debe comprender una serie de fenómenos y procesos que derivan de diversa disciplinas y que se plasmará en un artefacto producto de su invención, el cuál tendrá una repercusión en la comunidad destino, qué valorará las ventajas y desventajas de utilizarlo y anexarlo a su cultura; también es importante que rompa con cualquier obstáculo intelectual, por ejemplo con la indiferencia, el egocentrismo, el etnocentrismo y el sociocentrismo, cuya característica común es considerarse el centro del mundo y considerar como secundario e insignificante u hostil todo lo extraño o ajeno a él. Cuántas veces en nuestra vida diaria menospreciamos y consideramos de segunda mano los comentarios de nuestros colegas, amigos, familiares o clientes ante la solución a un problema o el diseño de un objeto; actitud que nos detiene y no nos deja ayudar y extender nuestra comprensión sobre nuestra visión del mundo; en este sentido es pertinente preguntarnos, cuáles serán nuestros temores a lo nuevo o a la opinión de otros o por qué las etiquetas o los títulos nos conduce a percibir de manera peyorativa las palabras o actos de los demás, por que nos aferramos muchas veces a un modo de pensar dominante, reductor y simplificador. Debemos ser responsables de nuestros actos como profesionales para contribuir a una sociedad más justa y libres de engaño.
La segunda sección es sobre las reglas sociales: a) apoyo humano, socialmente responsable, sobre los objetivos y actividades para las personas y las organizaciones, b) tomar decisiones morales sobre la base de las posiciones éticos y morales de la sociedad, c) considerar el impacto de las intervenciones previstas a los individuos, organizaciones y la sociedad en su conjunto. Resulta poco estratégico olvidar que vivimos en una sociedad y en consecuencia olvidamos que interactuamos con otros individuos y objetos por muy diversas vías, con base a lo anterior y dado que nuestros artefactos impactarán en una comunidad, éstos tienen una finalidad que va más allá de un aspecto lucrativo o remunerado, al respecto es importante retomar lo que nos menciona Morín (1999) sobre la ética de la comprensión, en dónde nos pide argumentar y refutar en vez de excomulgar y anatematiza pues la compresión no acusa ni excusa, esto es cuando no estemos de acuerdo con las demandas de nuestros futuros clientes siempre el dialogo será de gran ayuda.
La tercera sección la más importante para el futuro DI radica en los derechos: a) proteger la intimidad, la sinceridad y la confidencialidad del clientes y colegas, b) mostrar respeto por los derechos de autor y la propiedad intelectual, c) no usar indebidamente la información personal del cliente o colega, d) no presentar trabajos de otros colegas como si fueran nuestros, e) no hacer afirmaciones falsas sobre otras personas, f) no discriminar injustamente en acciones relacionadas con la contratación y retención. Estas normas están sustentas en dos derechos humanos indispensables, el primero tienen que ver con la formación, dado que quien experimente, investigue o diseñe deberá ser una persona científicamente competente, por lo que se les exigirá el máximo grado de experiencia y cuidado en todas las fases del experimento por parte de los que lo realicen o encarguen (Código de Nuremberg, 1946), es decir el diseñador deberá de prepararse formalmente tanto para diseñar como para asesorar al cliente. Reitero, se trabaja para diseñar artefactos que faciliten el aprendizaje a seres humanos con la tecnología disponible. Solamente basta hacer un somero análisis a la realidad del DI para descubrir que lamentable que no se cumpla con este derecho y que los despachos contraten a gente sin experiencia, sin convicción y sin el estado de arte necesario para asumir una responsabilidad humana de estas dimensiones; el segundo derecho es que el DI tendrán que evitar en sus investigaciones que nadie sea objeto de injerencias arbitrarias en su vida privada, su familia, su domicilio o su correspondencia, ni de ataques a su honra o a su reputación, ya que toda persona tiene derecho a la protección de la ley contra tales injerencias o ataques (Artículo 12 de la Declaración Internacional de los Derechos Humanos 1948), desgraciadamente este es uno de las que más se viola, ya que por ignorancia o por falta de profesionalismo, tanto los estudiantes como los investigadores no citan ni otorgan ningún crédito en sus trabajos a los autores intelectuales, al contrario engañan y ponen como suyo el producto de investigación de otros, modifican resultados entorno a un lucro personal o institucional, lo que contribuye a una deshumanización de la sociedad y a un delito.
Finalmente dentro de este código ético se encuentra lo relacionado sobre la práctica: a) ser honesto y justo en todas las fases del trabajo, b) compartir habilidades y conocimientos con otros profesionales, d) reconocer las contribuciones de los demás, e) ayuda y apoyo de los colegas, f) comprometerse en tiempo y esfuerzo al desarrollo de la profesión, g) retirarse de los clientes que no actúan éticamente, o cuando existe un conflicto de interés. De acuerdo con Morín (1999), la conciencia de la complejidad humana implica ser honestos y unidos con nuestros semejantes y con uno mismo, así como tener una convicción y tolerancia sobre la acción del trabajo día con día. No obstante, al ser un trabajo de moda, las prácticas antiéticas son cosas de todos los días, ya que no es un secreto que las instituciones y despachos que alardean de ofrecer un diseño instruccional exitoso cometen actos ilícitos dotados de una gran mediocridad, tanto por sus diseñadores como por sus dueños, este tipo de engaño se vuelve un acto común, lo cuál implica crear artefactos al vapor poco confiables, de mala calidad y diseño, por parte de DI improvisados y sin formación adecuada, el daño de estas acciones no se ve a corto plazo, pero a largo plazo se refleja en los usuarios de estos productos: los estudiantes y por lo tanto en el sistema educativo o productivo.
En resumen considero que este código de ética contribuyen a proteger las ideas, opiniones, horas de trabajo, respeto y valores universales, tanto de los diseñadores instruccionales como de su población destino, que está compuesta ante todo por seres humanos, ya que la educación empieza con el nacimiento y termina con la muerte.
Conclusión.
Como se habrán dado cuenta el ser DI es multifactorial, con sólo declarar que uno es no basta, así que respetar los valores universales tanto en la práctica profesional como en la vida cotidiana será de gran apoyo para una vida democrática, la cual supone y alimenta la diversidad de los intereses así como la diversidad de las ideas (Morín, 1999). Espero que para los futuros DI este ensayo sea parte de un intento que promueva la reflexión en cómo nos comportamos dentro de nuestro entorno, con nuestros colegas, que sea un pequeño esfuerzo en la calidad de los artefactos que diseñemos, que valoremos y respetemos a nuestros clientes como esperamos que ellos nos respeten, que estemos abiertos a la crítica constructiva, que no nos cerremos en nuestra burbuja, en nuestra empresa y en nuestro ego, demos un paso más para contribuir con nuestra aportación a una mejor sociedad y nación. Finalmente que este comportamiento ético lo repliquemos para todas las áreas de nuestra vida en especial a la familia.
Referencias bibliográficas
Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (2007). Catálogos de carreras de licenciatura en universidades e institutos tecnológicos 2007. ANUIES. Recuperado el 2 de Febrero de 2009 de:
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Código de Nuremberg (1946).Código de Nuremberg 1946. Fundación Dr. Antonio Esteve. Recuperado el 4 de febrero de 2009 de;
http://www.esteve.org/FEsteve/content/publicaciones/docInteres/1074785709.67/1074785770.97/esdoc.pdf
Declaración internacional de los derechos humanos (1948). Articulo 12. Recuperado el 3 de Febrero de 2009 de: http://www.un.org/spanish/aboutun/hrights.htm
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International Board of Standards for Training(2006). Competencies and Standards for Instructional Design and Educational Technology. Discussion Paper for ITFORUM. Recuperado el 4 de febrero de 2009 de: http://www.ibstpi.org/
Mergel, B (1998). Diseño instruccional y teoría del aprendizaje. Ensayo Universidad de Saskatchewan. Recuperado el 4 de Febrero de 2009 de:
http://www.usask.ca/education/coursework/802papers/mergel/espanol.pdf
Morales, C (2004). La importancia del diseñador instruccional de cursos en línea. Center for Instructional and Technological Innovation. Recuperado el 1 de Febrero de 2009 de:
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Morín, E. (1999). Los siete saberes necesarios para la educación del futuro. UNESCO, Librería El Correo de la UNESCO.
Rojas, Soriano, Raúl (1992) Formación de investigadores educativos. México: Plaza y Valdés.

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